Una fecha para recordar y resaltar: hoy, 30 de Mayo de 2026, la Biblioteca cumple 30 años en su nuevo y actual edificio, ubicado en calle Francisco Anello, dando paso a un desarrollo firme y sostenido para llegar a su actual estructura de 150 metros cuadrados.
Nacida el 24 de Noviembre de 1982 en la planta alta de Complejo Deportivo, en un salón de 8 x 5 metros, con condiciones edilicias no propicias para el ámbito bibliotecario, fue desarrollándose lenta pero progresivamente en los primeros años: más libros nuevos, más mobiliario, mapoteca, primera computadora y alojamiento de las primeras cuatro computadoras que recibió la escuela, que por entonces, no tenía espacio físico para su funcionamiento. Y empezó a quedar chica…
Década del ’90 defenestrada por muchos, aplaudida por otros, lo cierto es que CONABIP dio un fuerte impulso para la modernización de las Bibliotecas Populares de todo el país, de la que por supuesto, se benefició nuestra José Pedroni.
Con sendos subsidios de $ 15.000 y $ 8.000 logró construirse la primera parte de lo que hoy es el edificio, en un terreno cedido por la Comuna de Garabato de 33 x 33 mts., con la colaboración de dos operarios de la Guardia Rural Los Pumas, quienes se encargaron del cielorrasos.
Luego se agregó la Sala de Literatura Infantil, más tarde la de Fotocopiado y en noviembre de 2007, al cumplirse 25 años de su nacimiento, se inauguró el frente (Acceso) y parte posterior, más otras mejoras que la llevaron a los 150 metros cuadrados cubiertos actuales, aunque en este caso con fondos del estado provincial.
Tener salida a la calle y con ello, una mejor accesibilidad, fue el puntapié inicial para el gran despegue de la Biblioteca. No solo que tenía nuevos y variados libros, sino también nuevas mesas, sillas, TV, computadoras, fotocopiadoras, impresoras, etc., etc. Todo lo necesario para que lectores y usuarios tengan un lugar de encuentro, de reunión, estudio, debate y cuantas actividades culturales y sociales se realizaron, que sería muy largo detallar.
Más allá de los aportes económicos y materiales de los gobiernos nacional y provincial, el pago de las cuotas societarias de los Asociados/as y el apoyo de todos los que formaron y forman parte de las comisiones directivas, fueron claves para que la Biblioteca sea el orgullo de Garabato y Zona, porque fue parte de su desarrollo y seguramente lo seguirá siendo.

















